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La Fattoria del Castello di Poppiano
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La hacienda, asentada en las colinas que rodean el castillo, ha sido durante siglos centro de las actividades agrícolas de la familia Guicciardini, cuyos miembros, aunque ocupados en la vida pública de Florencia, cuidaron siempre de sus propiedades en el campo. Los nombres de algunas fincas y casas de labranza que actualmente todavía existen (La Costa, Malfastello, Camascioli, Poggerello, Olmo, Fichereto) aparecen repetidamente en los documentos de archivo desde el siglo XIV. Las cartas de Isabella Sacchetti, cuňada de Francesco Guicciardini, nos ofrecen una sugestiva imagen de lo que era la vida agrícola de Poppiano durante el Renacimiento. En ellas resulta evidente que ya en el siglo XV en Poppiano se producían tradicionalmente vino y aceite.
La Fattoria de Poppiano pasó de generación en generación hasta Ferdinando di Carlo, mi bisabuelo, que en el siglo XIX le dió un gran impulso. Su labor fue continuada por Lorenzo, mi abuelo, y Guicciardino, mi padre.
Yo heredé el castillo de Poppiano y sus tierras en 1962, en el difícil período del final de la aparcería, que había constituído durante siglos la forma tradicional de arrendamiento de tierras en Toscana. Enseguida se puso en marcha una transformación radical de la hacienda, especializando vinedos y olivares y modernizando la bodega y el molino de aceite, aunque manteniendo siempre el principio que el progreso tiene de todos modos que respetar la tradición.
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